Descripción
¡Que siga rodando!
Una vez, el Rey del Cosmos destruyó por accidente todas las estrellas del universo. Envió a su hijo, el Príncipe, a la Tierra y le ordenó crear un gran katamari.
El Príncipe hizo rodar el katamari y consiguió que creciera cada vez más, recogiendo todo lo que había sobre la Tierra. El katamari que creó flotó en el espacio, resplandeciente, y devolvió al cielo las estrellas que había perdido.
A medida que se recuperaba el cielo estrellado, los admiradores del Rey fueron aumentando por todo el mundo. El Rey quería satisfacer los deseos de sus fans, que esperaban verle triunfar, y el Príncipe siguió haciendo rodar el katamari para que los sueños de todos se hicieran realidad.




